TURISMO SLOW
El turismo slow (o slow travel) es una filosofía de viaje que prioriza la calidad sobre la cantidad, invitando a desacelerar el ritmo para conectar profundamente con la cultura local, la gastronomía y el entorno, en contraposición al turismo de masas. Busca experiencias auténticas, sostenibles y sin prisas, fomentando el descanso y la inmersión en el destino en lugar de visitar muchos lugares rápidamente.
Algunas características que puede tener un Slow Travel:
Conexión Local: Fomenta interactuar con residentes, consumir productos locales y respetar la cultura y el medio ambiente.
Estadías Prolongadas: Se prefiere pasar más tiempo en un solo lugar para conocerlo a fondo.
Movilidad Sostenible: Apuesta por caminar, usar bicicletas, trenes o transporte público, reduciendo la huella de carbono.
Desconexión Digital: Invita a dejar el celular para disfrutar del momento presente.
Flexibilidad: No sigue un itinerario estricto; permite la espontaneidad.



